La democracia de Internet se ha asociado a nuevos modelos económicos y originado una e-revolución que se asemeja a una nueva lucha de clases entre los “infocapitalistasâ€, ostentadores de los contenidos y de las redes de distribución, y los “pronetariosâ€, los nuevos productores y compradores de bienes y servicios producidos por ellos mismos a través de la red.
Se trata de una revolución tan importante como la Revolución Industrial que acorta distancias respecto a los poderes establecidos. El “imperio contraatacaâ€, pero con medios inadecuados, aunque todavÃa será necesario que el nuevo universo gratuito demuestre que es capaz de generar beneficios indirectos, asegurando el crecimiento económico, el reparto de la riqueza y la solidaridad. Por Joël de Rosnay de Tendencias CientÃficas.
El modelo industrial tradicional otorgó el poder a los poderosos a través de la centralización de los medios de producción y distribución. A continuación los poderosos han intentado traspasar este modelo a la sociedad de la información, pero las reglas del juego han cambiado.
La acumulación del “capital informacional†gracias a los ordenadores personales, a los bancos de datos y a Internet, se hace de manera exponencial. La creación participativa y la distribución de informaciones de persona a persona, confieran nuevos poderes a los usuarios, antes relegados al rango de simples “consumidoresâ€.
Herramientas profesionales les permiten producir contenidos digitales de alto valor añadido en los dominios de la imagen, del vÃdeo, del sonido, del texto, hasta entonces reservados tradicionalmente a los únicos productores de masa, propietarios de los “mass mediaâ€.
Estas nuevas prácticas cuestionan los modelos tradicionales industriales y comerciales de producción y distribución. Me parece esencial explicar en términos claros, porque la jerga surgida de los internautas es a veces misteriosa (bligs, wikis, Skypes y otros) por qué esta e-revolución se parece a una nueva “lucha de clases†entre los grandes poderes polÃticos e industriales y la sociedad civil.
Media de masas
Este nuevo poder civil, esta democracia de la comunicación y la participación, se apoya sobre lo que yo llamo los “media de masasâ€. Está catalizada por las últimas tecnologÃas de la información y la comunicación, a las cuales se han asociado nuevos modelos económicos.
Esta asomobrosa revolución se apoya al mismo tiempo sobre las tecnologÃas avanzadas y sobre las nuevas prácticas inventadas por los mismos usuarios, en particular por las nuevas generaciones: el SMS, los corros de Internet (chat), la descarga de música en P2P (de particular a particular), no son fórmulas propuestas por las grandes empresas de comunicación, sino que han sido iniciadas y desarrolladas de manera explosiva por los jóvenes usuarios del ordenador portátil y de Internet.
La nueva lucha de clases se ejerce entre los que yo llamo “infocapitalistasâ€, ostentadores de los contenidos y de las redes de distribución, y los “pronetariosâ€, los nuevos productores y compradores de bienes y servicios producidos por ellos mismos a través de la red.
Creo que la producción masiva y colaboradora a través de este nuevo pronetariado representa una revolución tan importante como la que tuvo lugar en los comienzos de la era industrial, simbolizada por la máquina de vapor, después por la mecanización y la automatización intensivas.
Hoy, gracias a las nuevas herramientas de poder de los pronetarios, que se apoyan en lo digital y en Internet, esta revolución es todavÃa más rápida y acorta distancias respecto a los poderes establecidos. Ciertamente, “el imperio contraatacaâ€, pero con medios represivos, jurÃdicos o de propaganda mediática que están inadaptados.
Problemas radicalmente nuevos
Estoy convencido de que la “nueva economÃa†nacida de la escalada del pronetariado, plantea y planteará problemas culturales, polÃticos, sociológicos e incluso éticos, que son radicalmente nuevos.
Los pronetarios, a través de la utilización de blogs, vlogs, wikis, diarios ciudadanos, IM, telefonÃa mundial gratuita como Skype…, que son herramientas estratégicas de producción y distribución, crean un universo comercial paralelo al de las empresas clásicas. De ahà proceden los desafÃos a los que se enfrentan las empresas y los gobiernos, a los cuales no saben responder.
Los “media de masasâ€, los únicos medios de comunicación verdaderamente democráticos, van a modificar radicalmente la relación entre el polÃtico y el ciudadano y, consecuentemente, tendrán impactos considerables en los campos culturales, sociales, económicos y polÃticos.
La televisión, la radio, el libro, los diarios, las revistas, el teléfono, la publicidad, ya no serán lo mismo. TodavÃa será necesario que este nuevo universo “gratuito†demuestre que es capaz de generar beneficios indirectos, asegurando el crecimiento económico, el reparto de la riqueza y la solidaridad.
En el libro que acabamos de publicar, no sólamente se analiza esta sorprendente evolución, sino que al mismo tiempo se proponen soluciones constructivas para re-equilibrar los poderes a fin de favorecer el desarrollo de conocimientos y la protección de las libertades humanas.
Fuente: TENDENCIAS CIENTÃFICAS

